DEJA QUE TE CUENTE...
(Rafael Castillejo)


Recuerdo aquellos veranos de mi infancia llenos de moscas. Las mismas moscas que acompañaron la infancia y adolescencia de Antonio Machado, años más tarde siguieron llenando el viejo salón familiar, las claras tardes de estío en que empezamos a soñar. Pero, dejando a un lado el bello poema que el poeta nos legó, a veces me pregunto cómo soportaríamos hoy aquellas pobladas nubes de diminutos aviadores que amenazaban continuamente con posarse en las heridas de nuestras rodillas o sobre la cabeza de nuestros abuelos cuando se quedaban dormidos después de comer. Sin embargo, su principal causa era la cantidad de animales de corral que vivía con nosotros en barrios y pueblos y, eso, también llevaba consigo que la carne y huevos que comíamos era de una gran calidad, al contrario que ahora, que no sabemos bien lo que nos llevamos a la boca. Nunca pensé que iba a buscar el lado positivo de las moscas pero, a propósito del cuadro fotográfico que he montado con insecticidas de aquellos tiempos, algo tenía que escribir ¿no os parece? Y, ¿a usted…? ¿qué recuerdos le traen aquellas moscas?


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

IMPERIO ARGENTINA. Nacida el 26 de diciembre de 1910, representa para mí la artista total de su época, capaz de interpretar, cantar, bailar… incluso de atravesar sin temor alguno la difícil barrera que supuso el paso del cine mudo al sonoro. La descubrí en 1963 en una de las muchas reposiciones en un cine de mi barrio de "Nobleza baturra", que había rodado entre Bisimbre y Zaragoza en el año 1935 a las órdenes de Florián Rey, director aragonés natural de La Almunia de Doña Godina, con el que contraería matrimonio (civil). En la pantalla me cautivó de tal forma que no paré hasta conseguir ver todas sus películas, entre las que destaco: "La Hermana San Sulpicio", "Morena Clara", "Carmen la de Triana" y "Tata mía". Demostraría su gran talento y capacidad de sacrificio, cuando durante la guerra tuvo que trasladarse a rodar a los estudios de la UFA del Berlín nazi, donde se exigía hacerlo en las dos versiones (española y alemana). De todo lo que se ha dicho sobre sus historias "sentimentales" con Hitler o Goebbels, prefiero no opinar nada, pues quienes me conocen saben que cuando hablo de un profesional, lo hago de su profesión, importándome un pimiento todo lo que se diga, pues la mayoría de las veces los rumores suelen carecer de fundamento.

 

 

 

 

 

Otra anécdota que me hace llegar Xavier Biarnés, de Barcelona, es la que se puede observar en todas las botellas de Anís del Mono, donde puede leerse "Destillación" cuando debería indicar Destilación. Todo se basa en un error inicial que la empresa decidió conservar para siempre.  Felipe Biarnés, padre de Xavier, empresario tipógrafo de tercera generación, recibió un día el encargo de imprimir las etiquetas de este producto con la premisa de, como decía al principio, mantener a propósito ese error existente desde hacía tantos años.

 

 

 

 

 

LA CHICA DE LAS PIERNAS DEL MILLÓN DE DÓLARES: Betty Grable, una de las actrices participantes en la película que mencionaba ayer, intervino en muchas otras y llegó a ser la estrella más taquillera y mejor pagada del cine estadounidense, pero será recordada siempre por esa fotografía en bañador que pueden ver a la izquierda del cuadro que he montado para hoy. A partir de ese momento, se convirtió en la pin-up girl (chica de foto o calendario) más famosa durante los años de la Segunda Guerra Mundial, y la imagen en cuestión fue proclamada por la revista LIFE como una de las cien que cambiaron el mundo. Además de actriz, no hay que olvidar que Betty Grable fue también cantante y bailarina, por lo que su estudio entonces (20th Century Fox), llegó a asegurar sus piernas por un millón de dólares cada una. Falleció en el año 1973, a la edad de 56 años a consecuencia de un cáncer de pulmón.


 

 

 

 

LA GASEOSA ATACA DE NUEVO. Ella fue la reina de las viejas neveras de hielo y de los primeros frigoríficos domésticos. En sus mejores tiempos (años 50 y 60), la producción de gaseosa en España llego a ofrecer más de 5.000 marcas distintas. Después, con la llegada de las vacas gordas, tuvo que dejar paso a refrescos que hasta entonces se consideraban de consumo en bares y días de fiesta, lo cual contribuyó a que algunos niños se criaran tontos pensando que el lujoso electrodoméstico los fabricaba como a los cubitos y podían beber todos los que les diera la gana. El efecto majadero alcanzó a muchos padres que empezaron a rendir culto al vino caro (lo cual no equivale siempre a bueno) al que, por supuesto, no podían añadir tan "innoble" producto. Ahora, con la pertinaz crisis, se prevé que la gaseosa alcance de nuevo protagonismo en muchos hogares que no ven mejor forma de multiplicar una botella de vino que casándolo con este burbujeante producto. De hecho, se ha venido haciendo en verano pero, a la vista de lo que se avecina, la práctica se extenderá al resto del año. Mientras, habrá que preguntarse si es saludable o no, porque esa es otra historia. No olvidemos que algunos de sus componentes pueden ser perjudiciales si se toma en grandes cantidades.


 

 

 

 

Más feliz que una perdiz me sentí en el año 1964 cuando, por fin, tras haber visto mil veces en el cine imágenes de familias norteamericanas como la de la parte izquierda, entró en mi casa el primer frigorífico -o nevera eléctrica- como se les llamaba entonces a los aparatos que venían a sustituir en aquella España de entonces a las viejas neveras que sólo refrescaban un poco, antes de derretirse por completo el pequeño bloque de hielo que el repartidor había dejado en la puerta a primera hora de la mañana.  El tamaño del mismo dependía de lo que cada uno había contratado y de, si antes de recogerlo, habían pasado por allí los chavales que con cualquier utensilio duro lo podían haber reducido para procurarse sus particulares, insípidos, pero refrescantes helados.  Son recuerdos de mi niñez y de unos veranos en los que hacía también muchísimo calor pero que no me afectaba como ahora porque con cualquier cosa era feliz. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

EL ARTE DE HACER LLORAR: Un serial radiofónico que en las tardes de 1959 lograba paralizar media España, fue: "AMA ROSA". Con un magnífico guión de Guillermo Sautier Casaseca, capaz de hacer llorar hasta al gato de la casa, y la voz de la locutora Juana Ginzo dando vida a la protagonista de la novela: Rosa Alcázar, la serie constituyó un éxito sin precedentes en la Cadena SER. La versión teatral en tres actos, se estrenó el 29 de marzo de 1959 en el teatro Arriaga de Bilbao. Al año siguiente, fue llevada al cine, siendo dirigida por León Klimowsky, con Imperio Argentina como protagonista.

 

 

 

 




En España, hace tiempo que parece que se acude para cumplir un trámite, mas que para ganar. Qué tiempos ...

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El 14 de julio de 1881, moría Billy "The Kid" (Billy el Niño), forajido de leyenda cuya corta pero trágica vida ha sido llevada al cine en diferentes ocasiones. La foto de la izquierda, se calcula fue obtenida a finales de 1880. Hace un par de semanas fue vendida en subasta celebrada en Denver por 2,3 millones de dólares. En la imagen de la derecha vemos a Paul Newman en el papel del joven pistolero en la película "El Zurdo", dirigida por Arthur Penn en el año 1956. Pero volviendo con la historia real, siempre ha habido muchas dudas acerca de las muertes que le atribuyen (según algunos 21, según otros 9), así como de la suya propia cuando contaba 21 años de edad a manos del sheriff Pat Garrett. Con las películas rodadas sobre este personaje, ha ocurrido exactamente lo mismo, por lo cual han sido todas tan distintas entre sí.

 

 

 

 

 

Por medio del cine, los libros, los álbumes de cromos y los comics, BUFFALO BILL se presentó ante mí como un auténtico pionero del primitivo oeste americano y, por lo tanto, se convirtió rápidamente en uno de los héroes de mi infancia.  Aunque al principio pensé se trataba de un personaje de ficción,  me enteré muy pronto de que su verdadero nombre era William Frederick Cody, y que había nacido el 26 de febrero del año 1845 en Iowa (Estados Unidos), y que se convirtió en una leyenda que durante los últimos veinte años de su aventurera vida se dedicó a recorrer medio mundo con un espectáculo de estilo circense por medio del cual mostraba sus amplios conocimientos del territorio que durante tanto tiempo recorrió.  Sin embargo, todavía no se ha hecho la película definitiva donde se cuente lo más parecido a la verdadera historia de este hombre que coincidió con personajes también legendarios como:  Wild Bill Hickok, Calamity Jane o Toro Sentado y que a los 14 años ya cabalgaba para el Pony Express.  Durante la guerra de Secesión se enroló en el ejército federal como explorador y, más tarde, durante casi un año, se ganó la vida y el sobrenombre cazando búfalos para abastecer de carne a los trabajadores que construían el ferrocarril hasta el Pacífico.


 

 

 

A Hernest Hemingway, nunca le convenció ninguna de las adaptaciones que de sus obras se hicieron para la gran pantalla, aunque nunca negó que con ello obtuviese unos importantes beneficios económicos. Yo, de todas estas que muestro, me quedaría en primer lugar con "Forajidos", dirigida por Robert Siodmak en 1946 y protagonizada por Burt Lancaster y Ava Gardner. Después, dejo a elección vuestra las demás, aunque yo tengo una especial fascinación por "Las nieves del Kilimanjaro", reconociendo que es gracias al atractivo que siempre ha despertado en mí el continente africano de aquellos años, y el de sus dos protagonistas femeninas: Susan Hayward y Ava Gardner. No obstante, hay que recordar por encima de todo esto a Ernest Hemingway como ganador del Premio Nobel en el año 1954, en que su libro "El viejo y el mar" tuvo mucho que ver. El día 2 de julio de 1961 fue encontrado muerto tras dispararse un tiro con una escopeta. Aunque es conocida su intensa vida, su carácter era depresivo, por lo que la causa podría ser la enfermedad de Alzheimer que le habían diagnosticado días antes.


 

 

 

Recordemos que Walt Disney ostenta el récord de estatuillas conseguidas, con nada menos que 26, de las cuales 4 fueron honoríficas. Todas las obtuvo a lo largo de su carrera como productor cinematográfico. Fallecido en 1966, el Imperio Disney genera en la actualidad unos ingresos anuales de 30.000 millones de dólares. Datos aparte, a él le debo haber pasado algunas de las mejores horas de mi infancia en el cine.


 

 

 

Joseph Barbera, creador junto a William Hanna de personajes animados de gran popularidad como: "Tom y Jerry", "Los Picapiedra", "El Oso Yogi", "Scooby-Doo", "Huckleberry Hound" y "Los Supersónicos", entre otros. Fueron considerados como los Disney de los pobres, pues ni en técnica ni presupuesto pudieron acercarse siquiera al gran rey de la animación, pero hay que reconocer que varios de sus personajes calaron hondo entre el público infantil -y no tan infantil- de los años 40, 50 y 60, gracias a los primeros años de la televisión en diferentes países. Ganaron 7 premios Oscar por cortos de animación de "Tom y Jerry" para el cine, y 10 premios Grammy por sus series para televisión.


 

 

 

Tras el gran éxito de Stephen Boyd interpretando al malvado tribuno Mesala en la película "Ben-Hur", se pensó en él para encarnar a Marco Antonio en "Cleopatra". Este fue uno de los primeros contratiempos de los muchos que complicaron al rodaje de esta película. El motivo fue la enfermedad de Elizabeth Taylor que retrasó varios meses el inicio de dicho rodaje, lo que hizo que Stephen Boyd se embarcara en otro proyecto y que Richard Burton se incorporase después para enamorarse de la reina de Egipto en la ficción y de la actriz de los ojos violeta en la realidad. Que cada cual saque sus conclusiones de lo que podría haber pasado de haber sido Stephen Boyd el protagonista.


 

 

 

"VIDA Y COLOR", álbum de 380 cromos coleccionables publicado en el año 1965 por la Editorial Álbumes Españoles, S.A. de Barcelona. Recuerdo perfectamente el éxito que alcanzó, debido a su calidad y, sobre todo, al gran lanzamiento publicitario que del mismo se hizo, llegando incluso a ser presentado escuela por escuela explicando la gran ayuda que para el alumno podía suponer sobre todo en la asignatura de Ciencias Naturales. Recuerdo que nunca lo completé porque me cansé al no emocionarme especialmente como me había ocurrido con otros anteriores, debido posiblemente a que a mis 13 años, andaba muy pendiente de una compañera de clase que, por cierto, nunca me hizo el menor caso.


 

 

 


 

 

 

 

 



En unos años en que la censura apretaba lo suyo, el maestro Berlanga la supo sortear a base de inteligencia.


 

 

 

Recuerdo aquellos jabones caseros (de tajo) que se hacían con grasas animales.  Últimamente, se están volviendo a usar y se hacen mezclando aceite con sosa y agua.  Dicen que lo más parecido a esto era el jabón de la marca "Lagarto".  He comprobado que son capaces de quitar manchas cuando los productos modernos han fracasado.  Resumiendo, que en cualquier tiempo pasado el jabón fue mejor.  Olería peor, pero limpiaba más y seguro perjudicaba menos el medio ambiente.

 

 

 

 

Millones de niños y jóvenes de varias generaciones crecieron con algunas de las mejores aventuras vistas en el cine o leídas directamente en sus maravillosas novelas.  Es difícil elegir una obra entre el extenso legado de este visionario sin igual, porque son muchas las que salvaríamos de un incendio aun con riesgo de perecer en el intento.  Lo que no entiendo es que, actualmente, se estén haciendo versiones tan lamentables en las que, al parecer, lo único que interesa a directores y productores son los efectos especiales y el 3D, cuando en los años 50 y 60 se realizaron adaptaciones excelentes acordes con la calidad de los textos de Verne.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

De joven, no solía piropear a las chicas por dos motivos.  El primero porque, de tan tímido, parecía tonto.  El segundo, porque me gustaban más sus madres.  A mí, todo ese discurso sobre bombones que se derriten al sol o estar como un tren de mercancías, lo he visto siempre más dirigido a señoras estupendas a partir de cierta edad que es cuando en realidad lo pueden merecer y disfrutar, eso sí, siempre que sea un piropo elegante, con buen gusto, y no una bestialidad del doce.  De todos modos, el piropo está en peligro de extinción.  Lo único que le faltaba era este parón que se ha producido en el gremio de la construcción porque, como es sabido, los albañiles eran fuente inagotable de piropos... de todos los calibres.

 

 

 

 

 

Aquel 21 de julio de 1969 nos quedamos despiertos hasta las 02,17 de la madrugada (hora en España), que es cuando el Apolo XI alunizó.  Después, tras ver aquellas imágenes con calidad defectuosa, nos quedamos algo desilusionados.  No había nadie esperando a los astronautas.  Ni selenitas ni marcianos.  Fue como si, de repente, Diego Valor y Flash Gordon apareciesen ante mí como unos farsantes.  Pasados unos días, me conformé con el resultado del viaje.  Eso sí, ya nunca me interesó ningún otro proyecto espacial, viniese de Estados Unidos o de la antigua Unión Soviética.  Sí, estaba a punto de cumplir los 17 pero quería seguir siendo niño y seguir viajando con mis héroes de siempre de los tebeos y el cine.  Poco más tarde llegué a la conclusión de que,  para apreciar la auténtica belleza de la Luna, basta con mirarla desde la Tierra en buena compañía.

 

 

 

 

 

MIGUEL DE LA QUADRA SALCEDO, aquel campeón de lanzamiento de jabalina que se transformó en aventurero e intrépido reportero para mostrarnos  el peligro y el encanto de la naturaleza amazónica por medio de los documentales televisivos en blanco y negro de los tiempos dorados de la televisión en España.  Él, junto a Félix Rodríguez de la Fuente, fueron pioneros en un estilo de programas que todas las televisiones del planeta mantienen vivos para competir con otros de calidad infame que, desgraciadamente, se llevan la mayor tajada. 

 

 

 

 

 

ANTONIO MINGOTE.  Nacido en Sitges (Barcelona) el 17 de enero de 1919, su infancia y juventud transcurrió en distintas localidades de mi tierra como: Daroca, Calatayud, Teruel y Zaragoza.  Después, se instaló en Madrid, realizando para "La Codorniz" sus primeros trabajos como humorista gráfico.  En esa publicación, teniendo como compañeros a Manuel Summers, Chumy Chúmez, Gila, y tantos otros genios del humor, supongo que la inspiración le llegaría sin gran dificultad.  Son muchos los premios que se le han otorgado a lo largo de su vida y, supongo, se le seguirán dedicando a título póstumo.  Antonio Mingote falleció en Madrid el 3 de abril de 2012, a los 93 años de edad.

 

 

 

 

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