LAS SANDALIAS DEL PESCADOR

Ficha artística:

Dirigida por: Michael Anderson
Año: 1968
País: USA
Música: Alex North
Productora: Metro Goldwyn Mayer
Reparto: Anthony Quinn, Laurence Olivier, Oskar Werner, David Janssen, Barbara Jefford, Leo McKern, Vittorio de Sica, John Gielgud, Paul Rogers, Clive Revill

 

Hay varias películas que podría subir a esta sección y que me han gustado mucho, unas por una cosa, otras por otra, pero todas ellas vistas por mí más de una vez. Entre ellas sobresalen las españolas de Paco Martínez Soria, qué le voy hacer, pero entre las extranjeras hay varias que me han impactado desde la primera vez que las vi. Una de ellas es "Las sandalias del pescador", quizás porque cuando leí la novela allá en mi querida Melilla, acabábamos de vivir el espinoso tema del Cisma de Occidente, cuyo protagonista principal es un Papa aragonés: Benedicto XIII, que ha pasado a la historia como Papa Luna y por similitud con él esta novela me gustó. Lógicamente, cuando fue llevada al cine vi la película. Fue en Sevilla, a los pocos años de haber leído el libro. El libro es de 1963 y la película de 1968.

La trama en aquella época era apasionante por cuanto estábamos inmersos en el Concilio Vaticano II y no hay que dejar de lado que la novela que dio paso a la película está escrita viviendo aún Juan XXIII. El argumento es muy sencillo. Un arzobispo ucraniano de rito católico que ha pasado más de 17 años en un campo de concentración ruso, ha sido nombrado cardenal" in pectore" y al encontrarse con el Papa a la vuelta de su confinamiento, donde ha pasado muchas privaciones, humillaciones y calamidades por parte de uno de los dirigentes rusos, se entera de que el Papa lo premia con el cardenalato. A los pocos días, el Papa muere y él debe ir al cónclave con todos. Es el más joven de los cardenales y en dicho cónclave están divididos por la complejidad que se vive en ese momento a nivel mundial. Tras siete vueltas sin haber conseguido el número de votos necesario, uno de ellos haciendo uso de una prerrogativa por aclamacion -algo que se sigue empleando-, lo propone como Papa ante su asombro y es unánimemente elegido como tal, tomando el nombre de Kiril. Una vez elegido, debe hacerse con el papel que le toca representar. Se encuentra en un país extraño, con personas extrañas, pero poco a poco va haciendo gestos para ganarse al personal a su servicio, como irse un día por las calles de Roma a callejear, donde se encontrará con una situación dura y confusa.

Mientras, ha elegido como secretario y confidente a un teólogo jesuíta que está en entredicho. Este hecho molestará mucho al Secretario de Estado, segundo después del Papa, que ve cómo el jesuíta le usurpa su corazón, sus confidencias, su cariño.. el teólogo es un hombre atormentado por su saber y porque en Roma le están martirizando con sus obras, que se niegan a publicar, por lo que es por ello juzgado en un tribunal eclesiástico, de donde sale derrotado. El Papa pasa un mal trago al darle la noticia y es él quien consuela al Papa.

El mundo se encuentra inmerso en la "guerra fría" y el primer ministro Ruso que no ha perdido de vista a su torturado, ante el conflicto que por el hambre se presenta junto con el dirigente Chino envía un emisario al Vaticano para convencer al Papa de que sea el mediador entre ellos y China porque es el único que está en condiciones de hacerlo. Después de su viaje para mediar en este conflicto, el Papa hace una serie de gestos que conmocionan y que son el punto de partida para que veinte años después fueran hechos realidad, como no tener efecto la coronación, sino la entronización o como enajenar todos los bienes para parar el hambre que asola a la humanidad, en especial a China, y todo en contra del Colegio Cardenalicio.

En resumidas cuentas, que esta película basada en la excelente novela de Morris West, se adelantó 19 años a los hechos que dieron lugar a la elección de Carol Wojtyla, y su protagonista, Anthony Quinn, nos brindó uno de los mejores papeles de su carrera, aunque ni siquiera fuese nominado para los Oscar de ese año. Una vez más, una gran película se quedó sin galardón alguno, ya que aunque participaba con dos nominaciones (mejor dirección artística y mejor música), no fue premiada con ninguna estatuilla, pero no importa, sigue siendo una de mis películas favoritas y fue profética. A recordar, que Morris West la escribió antes de morir Juan XXIII.

FRANCHA MENAYO - Blog: "EL JARDÍN DE OSCA"