LOS DIEZ MANDAMIENTOS

Ficha artística:

Dirigida por: Cecil B. DeMille
Año: 1956
Música: Elmer Bernstein
Productora: Paramount Pictures
Reparto: Charlton Heston, Yul Brynner, Anne Baxter, Edward G. Robinson, Yvonne De Carlo, Debra Paget, John Derek, Cedric Hardwicke, Nina Foch, Martha Scott, Judith Anderson, Vincent Price

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Hola Rafael:

Gracias por escribirme. Te conozco de haberte visto por la televisión en alguna ocasión. Te cuento que yo soy de Jaca, Huesca. Mis padres se fueron a vivir a Amposta, Tarragona, cuando yo tenía 8 años y permanecimos allí hasta mis 12 años, es decir, es el período de mi vida de 1956 a 1960 cuando me aficioné a los tebeos y al cine y donde me impactó la película "Los Diez Mandamientos" de Cecil B. DemiIle pues ese gran espectáculo visual que realizó, sobretodo en la famosa secuencia de la apertura de las aguas del Mar Rojo, es algo que para la retina de los ojos de un niño de 11 años, hizo que se me quedara grabado para siempre. En Amposta, las películas duraban una semana. Había cuatro cines con sesiones dobles y teníamos la costumbre de, entre s emana, ir mi padre y yo a verlas todas y escoger la pareja mejor para repetirla con el resto de mi familia el domingo, con mi madre y mis hermanos y una tía de mi madre que vivía con nosotros. En una semana, no sólo la vi dos veces sino que en la última sesión de noche del domingo, habiéndola visto por segunda vez en la sesión de tarde me fui y me senté en el suelo, apoyado en una de las puertas de salida del cine que estaba justo al lado de la pantalla desde donde se podía oír perfectamente la película. Como la había visto dos veces en menos de una semana y la acaba de ver por segunda vez hacía muy poco rato, la tenía perfectamente grabada en la pantalla de mi mente y la pude oír entera imaginando las escenas ya vistas anteriormente.

Posteriormente la he visto infinidad de veces, cada vez que la han repuesto, primero en cine, más tarde en vídeo y finalmente en DVD. La banda sonora compuesta por Elmer Berstein se me quedó grabada en mi mente de por vida y pasé años y años silbándola pues me encantaba. Aunque soy partidario de las películas dobladas porque mientras se leen los subtítulos se pierden imágenes, y el cine es imagen principalmente, al saberme el argumento de memoria me he podido permitir el lujo de escucharla en catalán y lo que más me apetecía era oírla en versión original y lo he hecho subtitulada en castellano, subtitulada en inglés y finalmente en inglés sin subtítulos. "Los Diez Mandamientos" es para las personas que la vieron en su niñez pura nostalgia qu e te retrotrae a los años de tu infancia o de tu primera adolescencia. La atracción es mucho más fuerte así que si se ve por primera vez de adulto, aunque el encanto que Cecil B. DeMille ponía en sus películas, si te gusta el cine, es muy difícil de no quedar atrapado en él. También fue en Amposta donde conseguí completar la colección de cromos de la película, para mí, la mejor colección de cromos jamás publicada por el tamaño de los mismos.

En cuántas personas, yo me incluyo entre ellas, comenzó nuestro amor por el período de la historia en Egipto gracias a esta película. Yo estudié el bachiller en Zaragoza que es cuando mi familia se traslado a vivir cuando yo tenía 12 años, en el Colegio Calasancio de la calle Sevilla y las imágenes faraónicas de Cecil B. DeMille me hicieron amar Egipto y siempre ha ejercido la cultura egipcia una gran atracción nacida de esa gran película a la que como sabes finalmente le dediqué una página web que supongo ya habrás visto en http://escena.ya.com/demille/index.htm y donde he puesto todas mis impresiones y documentos relacionados, incluidos los de coleccionismos, cromos, libros, la película en bla nco y negro realizada anteriormente por el mismo autor, etc. Por ello no entro a describirla en detalles técnicos, pues me has pedido que hable de ella bajo mi visión personal y emocional íntima.

Qué emoción tan profunda cuando Josué (John Dereck) descubre por intuición que Moisés (Charlton Heston) es el salvador que todo el pueblo de Israel está esperando desde hace cuatrocientos años. Qué entusiasmo cuando Moisés salva a su madre (Martha Scott) sin saber aún que es su progenitora, de morir aplastada tras las enormes moles de piedra que arrastran los esclavos para construir la ciudad del faraón. Que emoción cuando el traicionero Dathan (Edward G.Robinson) le revela a Ramsés (Yul Brinner) que su supuesto hermano es el salvador que los israelitas esperan. Qué lujuria hay en todas las escenas en las que interviene Nefretiri (Anne Baxter) tan sólo con su mirada. Qué amor paterno tan inmenso refleja el Faraón Sethi (Sir Cedric Hardwicke) y q ue dolor tan inmenso cuando le traen a Moisés encadenado y acusado de alta traición. Que belleza sublime y pura que refleja el verdadero amor en la cara de Sephora (Yvonne de Carlo) en contraposición con el amor lujurioso de Nefretiri. Qué sublime emoción cuando Moisés sube por el monte Sinaí y se encuentra con Dios en forma de Zarza ardiendo sin consumirse. El tema musical de la película alcanza aquí su clímax más alto y hay que decir que Felipe Peña que pone la voz a Dios en la versión en español es muy superior a la original de Cecil B. DeMille, produce más impresión y respeto.

Hasta aquí hemos hablado de algunas de las emociones más importantes de la primera parte de la película. En la segunda parte no hay tantas emociones de ese estilo, sino apertura de ojos por la impresión de los efectos especiales tan bien conseguidos para la época, desde la escena en que el bastón que Dios le ha dado a Moisés para que le demuestre al Faraón quien es “El Que Es” transformándose en cobra y comiéndose a las cobras de los sacerdotes egipcios; o cuando Aarón toca con el báculo sagrado las aguas del Nilo y las transforma en sangre; o la lluvia de granizo que al llegar al suelo se transforma en fuego; o el miedo que produce ver la niebla verde que baja de los cielos y va matando a todos los primo génitos egipcios. La salida del pueblo de Israel es emotiva pero es más luminosa y espectacular la salida de los carros del Faraón para perseguir a los israelitas y verse parados por una columna de fuego y posteriormente el sumun, todavía no superado, de ver como se abren las aguas del Mar Rojo y la mirada de Ramsés cuando ve perecer a todo su ejército al cerrarse las aguas sobre ellos dejando libre definitivamente al pueblo de Israel. Emotiva y de gran belleza y emoción espiritual, la escena en que Ramsés llega de regreso a su trono y sentado al lado de Nefretiri le dice “Su Dios, es Dios” y de aquí pasamos al final, a las escenas de lujuria y abusos de todo tipo porque el pueblo de Isarael ha vuelto a perder la fe mientras Moises está recibiendo Los diez Mandamientos, escritos por la mano de Dios y el momento culminante en que Moisés una vez bajado del monte Sinaí en compañía de Josué, alza las Tablas de la Ley sobre sus brazos y con un voz imponen te (la de Rafael Navarro) les dice: “Desdichado de ti ¡Oh! Israel, has cometido un grave pecado ….” y lanza las tablas muriendo todos los que han traicionado a su fe.

En fin es una película sublime se mire por donde se mire y que resiste y resistirá siempre el paso del tiempo porque es una obra maestra del Séptimo Arte y ninguna versión posterior para televisión ha conseguido llegarle, como se suele decir vulgarmente, a la suela de los zapatos.

Rafael me ha encantado tu página y voy a ver en donde le pongo links y te aviso cuando estén puestos. Todo lo que son recuerdos de Zaragoza, los cromos, los tebeos, las películas, las canciones españolas previa la invasión de The Beatles y lo que siguió (esto en Amposta entre 1956 y 1960), es algo que he vivido entre 1960 y 1966 que fue cuando tuve que dejar la familia paterna e irme a vivir primero a Tarragona y al poco a Barcelona, aunque estuve un año en Zaragoza haciendo el servicio militar. Me he acordado al leer tu página porque citas el cine Latino, lo que me impresionó ver en él “El rostro Impenetrable” de Marlon Brando, uno de mis westerns favoritos, o ver “West Side Story” en el cine Fleta, uno de mis musicales favoritos. En fin, la Zaragoza de 1960 a 1966, es decir de mis 12 a 18 años, guarda profundos recuerdos en mi interior y por supuesto que volvía continuamente con mi familia hasta que se murió mi madre en 1992 (mi padre ya había fallecido años atrás) y dejamos de ir. Quizás conozcas a mi hermano Eduardo Bayona, fotógrafo de El Periódico. Mi esposa Dolors, era muy querida por toda mi familia en Zaragoza. Desgraciadamente falleció de cáncer el pasado 12 de marzo de 2007 a los 54 años y le estoy dedicando una página web entera para ella, a modo de monumento permanente en la Red para que cuando la frágil memoria que tenemos los humanos falle, podamos, todos los que la conocimos recurrir a la página para recordarla.

Saludos desde Barcelona y como te he dicho en cuanto ponga links con tu página te aviso en dónde los he puesto.

Gracias por escribirme.

Mariano Bayona Estradera
http://superman.cinecin.com/mapawebsup.htm