Dirigida por F.W. Murnau en el año 1922, "Nosferatu" es la primera y libre adaptación para el cine de la novela de Bram Stoker, "Drácula", a la que se le cambió el nombre para evitar pagar derechos de autor. No obstante, la viuda de Stoker logró que se reconociese la autoría. La película, muda, figura como obra clave del expresionismo alemán y se demuestra una vez más que la magia y calidad no se consiguen únicamente con los grandes alardes técnicos de hoy.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 



 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 





El actor Max Schreck ha pasado a la historia por su interpretación del conde Orlok. Tan terrorífica e inquietante es la caracterización del personaje, que alrededor del mismo se ha forjado la leyenda negra de que era realmente un vampiro y que Murnau le había pagado para que en la escena final de la película mordiera el cuello de la protagonista. En el año 2000, Elias Merhige dirigió "La sombra del vampiro", que es una historia ficticia sobre el rodaje de la versión muda de "Nosferatu". Protagonizada por John Malkovich y Willem Dafoe, se trata de una historia fantástica de horror en la que un director (Murnau, interpretado por Malkovich) crea una película de vampiros completamente realista gracias a que contrata a un auténtico vampiro (interpretado por Dafoe) para que interprete el papel del vampiro.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

UNA DE LAS MEJORES ESCENAS DE LA PELÍCULA: